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La semana pasada, nuestro mundo sufrió un giro devastador. Resultó victoriosa una campaña basada en sexismo, racismo, homofobia, xenofobia, islamofobia, discriminación, sentimientos anti pueblos originarios, medio ambiente y odio generalizado. Pero ahora que existen nuevas amenazas para nuestro futuro, nuestro trabajo y el de otras organizaciones y activistas por la justicia sexual y reproductiva tiene mucha más relevancia.

Despertar el miércoles pasado se sintió como si nos hubieran quitado el piso. La justicia sexual y reproductiva están siendo amenazadas por la próxima administración de los Estados Unidos, y como organización enfocada en el cambio a nivel global, regional y nacional, sabemos que es una situación aterradora. Pero en Balance continuamos nuestro trabajo para transformar el contexto e invitamos a que todas las organizaciones que trabajan por la justicia social y reproductiva se sientan con la fuerza para resistir.

Nosotras resistimos al empoderar a mujeres líderes con VIH y jóvenes activistas, brindándoles las herramientas y el apoyo técnico necesario para que sean ellas y ellos mismos los únicos dueños de su vida, su cuerpo y se sientan con los conocimientos suficientes para exigir sus derechos dentro de sus propias comunidades.

Resistimos involucrándonos en las políticas públicas y en acciones políticas a nivel nacional e internacional, para lograr un impacto directo en las regiones donde los derechos sexuales y reproductivos se ven amenazados. Resistimos dando opciones a las mujeres que enfrentan un embarazo no deseado. Resistimos brindando información sobre sexualidad y derechos a adolescentes y jóvenes, para que las siguientes generaciones estén motivadas para transformar ahora el mundo y su contexto. Creemos en el futuro, y resistimos.

A todas las personas que consideramos aliadas en Estados Unidos, a todas las increíbles mujeres, jóvenes y personas que no se identifican con ningún género, a todas las personas LGBTTTIQ, a las que ejercen el trabajo sexual, a quiénes viven con VIH, sabemos que están preocupadas por tu seguridad y futuro pero queremos que sepan que estamos orgullosas de todas ustedes y que seguiremos trabajando. Reconocemos el poder que tienen, aunque a veces sientas que eres débil. Queremos que sepas que el futuro puede ser transformativo, igualitario y justo. Estamos aquí para ti y resistimos contigo.